Si generas polvo, necesitas un colector de polvo. Y punto.
En la lucha por un mejor control de la calidad del aire, hay dos tipos principales de equipos entre los que elegir: colectores de polvo secos y depuradores húmedos. Ambos contribuyen a crear entornos de trabajo más seguros, a cumplir mejor la normativa y a obtener productos de mayor calidad, ya que ayudan a eliminar el polvo y los contaminantes nocivos de todas las instalaciones. Con todo esto en juego, es fundamental elegir el equipo adecuado.
Recolección de polvo seco vs. húmedo
Dado que tanto los colectores secos como los depuradores húmedos tienen ventajas y desventajas inherentes asociadas a su diseño, ¿cómo elegir el más adecuado? El equipo de Sly está aquí para ayudarle. Con nuestros casi 150 años de experiencia en el sector del control de la calidad del aire, sabemos lo que funciona y lo que no para cada aplicación. Por eso hemos elaborado esta útil lista de verificación para ayudarle a encontrar la solución adecuada en función del tipo de polvo con el que trabaje. Eche un vistazo a esta infografía animada sobre la comparación entre colectores secos y depuradores húmedos.
